La gravedad del día 1 de Junio en Murcia

Que los Lunes Literarios del Zalacaín se han convertido en todo un referente de la poesía murciana es una evidencia hoy por hoy.
Bajo el auspicio de Alberto Caride -gracias amigo por compartir poemarios aquella noche- este evento semanal, constante, es un claro ejemplo de que las cosas se pueden hacer correctamente, sin florituras, sin postureo, sin maniqueísmos pedantes y obtusos y, sobretodo, con una sencillez de formas y fondo brillante.
Mi primer recital en los Lunes Literarios fue en un ya lejano Octubre del 2012, y ya se adivinaba que el proyecto tenía una base muy sólida. Al regresar -pocas y deseadas visitas he podido realizar desde entonces por motivos geográficos- el pasado día 1 me sorprendió ver el café Zalacaín completamente lleno, con un público que acostumbra a asistir lunes tras lunes a una cita con la poesía, con muchos amigos, por supuesto, y con  crédulos e incrédulos en cuerpo y alma. Y mi respeto sincero para todos aquellos que hacen posible ese ambiente es, desde ya, es inquebrantable.

Acompañado estuve de mi editor y poeta José Alcaraz y en la presentación de Antonio Marín Albalate.

Lo que no viajó a Murcia conmigo fue mi voz, por lo que el recital fue más corto de lo habitual. Cosas, que dirían algunos, del directo.

Prometo volver bien pronto.

Ésta es mi casa en Murcia.

¡Salud!

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