Y alcanzar a correr el velo del tiempo
Esta impresión de tu rostro y extrañeza
Un horizonte insalvable, un océano cerrado
Todo rozado por las yemas de mis dedos
Por un instante.
Y retorno a este presente
Y sé de tu muerte
Y del silencio
Y de la ruina
Y el blanco
De ese mármol que oculta el fin de los días
Y el de todas las novelas de ciencia ficción
En las que siempre podíamos salir huyendo
A través de una máquina del tiempo.
% de tiempo
Manifiesto Azul #15
Hoy mismo, ya día 19, a partir de las 22:00h tendrá lugar la presentación del número 15 de la revista literaria Manifiesto Azul.
Allí estaremos, en el bar Ficciones de Murcia, junto a nuestros amigos del Colectivo Iletrados y demás versados en el asunto.
¡Salud!
Solo deja que vayan los días (Especial Tercera Edición "Carmina") - Andrés García Cerdán
Tuve la oportunidad de participar en la publicación especial del poemario "Carmina" de Andrés García Cerdán, por el que, tras tres ediciones, los amigos de La Galla Ciencia sacaron a la luz una versión comentada por varios autores, titulada "Solo deja que vayan los días".
No dejéis de echarle una buena mirada aquí.
Salud.
Vicente Velasco en Trasnochando 2014
Deseando con ansia la llegada de nuestro cálido otoño costero, recordar que el pasado 15 de Julio tuve la oportunidad de volver a participar en el evento "Trasnochando".
Gracias siempre a Soren Peñalver por su amabilísima invitación y siempre contento de poder compartir unos instantes con mi gente amada de Murcia.
![]() |
| Vicente Velasco Montoya |
Desconcierto de las cucharas
Te alcancé antes de que cerraras la puerta
Y pude observar tu rostro por última vez
Mirándome al igual que en aquellas mañanas
De infancia y desayunos recién hechos
El olor a pan tostado
La armonía de las cucharas
Y el calor de la leche recién hervida
Te he llorado al despertarme, limpio
Y lleno de la distancia insalvable
Abrazado he podido esgrimir las lágrimas sin las cadenas del vacío
Y las más crueles de las maldiciones
Te he llorado para que cerrases la puerta
Como en aquellas buenas noches certeras
Asumiendo la soledad de las cocinas
Y el desconcierto de aquellas cucharas.
He dejado una nota en tu pecho.
Bocanadas de ti, escultura
de trazo violeta, tus sueños
y una copa de ginebra fría
en un atardecer de elegantes
nubes para yacer tan dormida.
He dejado una nota en tu pecho.
Los mejores versos están por fraguarse en tu piel.
Los mejores versos están por fraguarse en tu piel
No descarto como Alfeo transformarme en río
O beber de los míticos senos de Amaltea
Hasta conseguir que el oráculo me entregue
El augurio reservado para calmar tu fuente
Con la sed de mi boca que te nombra poema.

