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Isósceles

...y siguiendo con la abandonada costumbre de recoger poemas de tiempos pretéritos aquí lego uno de principios de 1999 el cual, no lo niego, me ha hecho sonreir, tanto por su barroca ingenuidad como por su espíritu hoy tan vivo y necesario. No se es profeta en su tierra pero sí puedes ver, si te apartas lo suficiente del camino, la honda huella del tiempo y su inevitable devenir... 


(por otro lado señalar que aquellas palabras en cursiva dentro del texto son añadidos actuales que lo único que intentan es enmendar errores del pasado)



Pueden crecer los rascacielos en una joroba horizontal
para taladrar las cadenas del horizonte paralelo
y pueden crecer caleidoscopios y telégrafos mudos
donde las sensaciones no me dibujen con los ojos
y pueden volar candados en banderas de interrogantes
buscando nuevas marismas y entrepiernas que codificar
alzándose en un mástil de derechos escaneados
y pueden señalar las páginas escritas en sangre de sueño
a través de las rejas del invernadero con fusiles armados
porque sólo una cosa queda en lo humano y el tiempo
el dibujo -geometría- del trapecio poético

deben callarse las sirenas de anónimas guías de teléfono
y descubrirse el final de botarga en las novelas bancarias
para que el viento vuelva a resoplar desde barlovento
y deben encenderse a clarinazos las hipérboles de la verdad
entre biblias cuadradas donde se define a la rima
para que las rapaces no acunen más a los recién nacidos
y debe el bermellón cristalizarse en sordinas de lamentos
para que mis versos sean escuchados por las radios de cera
con sus antenas de araña y perfiles de hormigón
para que en los cielos de helio nazcan cruceros de nubes
como caricaturas lanzando guiños entre voces de acero

pero que callen
que devuelvan las insinuaciones
y que las llaves maestras sean educadas
por retratos perpendiculares de magnolias
porque pueden romper todos los pinceles
pueden romper todas las plumas
pero siempre quedará
la poesía o la duda

Negativo 6-A

De la segunda mitad de aquel año de 1998 unos versos surgidos de la inconsciencia poética, los cuales un año más tarde saldrían publicados en el número 3 de la revista literaria Amalgama...

Negativo 6-A
Un mar de servilletas
mantea al muñeco vudú.
Los cuervos
alargan su lengua,
sostienen gotas
(de serrín)
de océano dividido
en movimiento ascendente,
hacia abajo
y le clavan los ojos
en labios blanquecinos,
párpados de pegamento,
pecho abarrotado
del vacío de sangre,
de gotas de lluvia que son
(como si fueran)
marionetas.

VIIII de Versos Grises

De los días tempranos de 1998 rescato estos versos, noveno poema de una pequeña colección de Versos Grises...

VIIII

Alejado del sueño, despierto,
hoy sin ver las estrellas
a este cielo de gris contorno,
de lento albor, ciega luna.

Mis párpados apedreados
ya no ilusionan escenas,
todos los actores callan
y vuelvo a volar solo.

Alejado del sueño y solo.

Melancolía XVI (Año 1997)

Otro poema rescatado del recuerdo, de años pasados, con añoranza y con crítica a su vez.
De aquellos versos que reuní bajo el sello de una grapadora de oficina me ha llamado la atención esta melancolía.

XVI

Alejado del sueño, despierto
hoy sin ver las estrellas
a este cielo de gris contorno,
de lento albor, turbia luna.

Mis párpados apedreados
ya no ilusionan escenas,
todos los actores callan

y vuelvo a volar solo,
alejado del sueño y solo.

Hombre Gris (Año 1996)

-...otro más, de grato recuerdo, en el que me he permitido la licencia de corregir levemente la forma del poema y añadirle el título, el cual refleja una etapa en la que las lecturas adecuadas estaban llegando a mis manos...-

En el teatro nacen los farsantes.
Fuera, en las calles, llueve vino,
dulce manjar sobre los perdidos.
Dentro de sus vacíos bolsillos
duerme algo más que la sed hambrienta
robada a aquel hombre gris
que algún día, ceniciento,
vendrá a cerrar el roído telón

antes de que se sacien del vino y el vinagre.

Tierra (Año 1995 - 1996)

-...si uno continua con este viaje por los estratos más recónditos de los versos que han salido, con mayor o menor fortuna, para mal o para bien, de sus puños puedes encontrarte con versos, en mi caso, que albergan un grado altísimo de hermetismo e insondables orígenes, tal y como descubro, perplejo y con una íntima sonrisa, en estos versos....-

...y el vampiro miró a cielo.
Ningún lunático, sólo un gato pardo
con el vampiro bebió vómitos de dioses.
El árabe piensa en las sombras,
en algún escondite, sin sospechas.

...y el árabe durmió bajo la zarpa
fina y oscura del polvo de la tierra.

Suicidio (Año 1995)

---...no se suelen sacar a la luz los primeros escritos de cada uno, ya sea por vergüenza, ya sea por el olvido, y, seguramente, algunos de los que me seguís esgrimiréis una sórdida sonrisa al leer los siguientes versos, pero he decidido ir rescatando aquellos poemas que en su día fueran importantes para mí y que, con pinzas, se puedan presentar. Joven prodigio, está claro, no lo fui, pero espíritu no me faltaba.
Aquí uno de los poemas, primario y prehistórico, con rimas y sin rimas, que recité, junto a mis queridos amigos y poetas del Colectivo de Jóvenes Autores, en aquel mi debut en el circo de los recitales, allá por Mayo de 1995 en el Salón de Actos de la "Residencia Universitaria Alberto Colao" (Cartagena), al cual siguió otro en la tercera semana de Junio del mismo año en el Centro de Recursos Juveniles (Cartagena), en el que recitaría parecidos poemas...la historia comenzó así...con un suicidio..
.---


No puedo recordar el nombre en esta ópera.
El mar nunca lo vi pero hoy pinta báltico.
Nunca supe llegar a mi cueva fosca y lóbrega
y mi corazón por zarpar se encuentra ávido.

Altas torres se alzan a mi alrededor
sin ventanas, sin puertas ni vidas que contar,
esfinges divinas a las que llorar
rodeadas del bullicio con sabor a perdedor.

Sombras, sombras, sombras,
sólo y perdido entre sombras.
Por el aire se siente la derrota
de centenares de almas en pena,
la calle agobiada de ahogadas voces
se encuentra de sentimientos desierta
con una multitud disfrazada de porcelana
buscando el beso que les pueda hacer felices.
Son aquellos que tienen enterradas sus ilusiones
en penumbras, esos que sólo saben sentir dentro de penumbras.

Abovedados cielos perdidos en las estrellas
sin cuentos que los astros puedan relatar.
Montañas sin altura ni caminos por los que errar
perdido a través de los encinares seguidos sin dejar huellas.

No puedo seguir sintiendo, tengo que escapar.
El horizonte me espera con su dulce indiferencia.
Nunca tuve hogar en el que gemir ni descansar
y mi corazón flamea por fin fuera de esta árida existencia.

El Tercer Personaje (2005)


a Julio Cortázar







Se gestan los últimos movimientos, voces,
se difumina toda trama en este teatro,
el escenario, tres únicos personajes.
El cadáver horizontal en una cama de hierro
y el espíritu del fallecido con toga de seglar.

Para aquellos que llegan siempre al final de la obra,
haciéndolas suyas,
señalarles que el cadáver es propiedad privada
de un párroco fallecido por un mal inexplicable.
No es una alegoría al anticlericalismo.

Es la muerte en escena.

El alma demuestra, con sus últimos párrafos de guión,
enorme júbilo por esta afirmación en la vida eterna
ante una arrebatada sala de incrédulos asistentes.
No se percata del fantasma, el tercer personaje,
a su espalda inmóvil, oscuro por no poder ser transparente.

Le llama y aquél se gira, le reconoce.

Se le acerca con la levedad de la noche
hablándole con voz en off quizás,
depende todo de la afonía del actor.

Siento comunicarte, querido amigo,
que tras la muerte no hay nada.
A lo mejor un lánguido resplandor
como una lombriz, como una calavera
expuesta a un amanecer que ya no le pertenece.

No hay mucho más, solamente todos los fuegos.
La última antorcha.
Así que acompáñame, abrázate,
apaga las luces
y desciende el telón.

Almanaque




Otra noche en insomnio, calendario frío.

El insomnio es la fiebre
de todos los sueños abortados
como fantasmas que te pellizcan
los párpados.

Este insomnio lo es todo,
todo lo que nunca fuiste
y nada deja atrás cuando
sabes que la brisa al alba
lo entierra agotado en dunas
y oasis que atraeran al resto
de los que despiertan sin saber el día
que tachar del calendario, frío.

Poema XXII del II Capítulo del Poemario "El Deseo de la Estatua" (1999)



Hoy por ayer
observé a una estatua
señalarme el adiós,
girarse ante el mundo en rotación,
hacia un interior ilegítimo,
y permanecer allí
como nunca comprendí hasta entonces.

Es triste saberlo:
Las estatuas mueren allí,
rígidas e impermeables
como siempre, de pie.


---Escultura Auguste Rodin, "Eva"---

Última noche del siglo - 31 de Diciembre 2000

En esta noche de hielo, almohadas, relojes túrbidos,
noche que desembocará en noche de misivas,
renglones despedida, alguna que otra copa rota,
millones de miradas preguntándose en silencio.

Las latitudes de los miedos permanecerán como cruces
después de un bombardeo de niebla y humo denso,
volcanes y locomotoras, las estrellas allá, casi cerca
y lejanas como todo mineral purpúreo del sueño.

El público permanecerá, igual esta noche que otra,
encerrada en sus vagones con sonrisa de útero,
el espanto, la añoranza, una máquina sin timón
que rueda por raíles forjados a la sangre
como lo fueron nuestras tortuosas calles,
como lo fueron nuestros ojos, llantos, escapadas y decepciones.

Todas las espinas dorsales de las catedrales
nos reflejan esta noche con cierta ironía ocre,
esta noche con más razón por ocultar nuestra mirada
tan al fondo del mar como nos dejen las estilográficas
olvidadas desde la pasada noche en el trastero de algún alma.

Los violines retocan una pieza de música para sol opaco,
las puertas nunca habrán sido tan inútiles en una noche
cuando no hay misterios, ruido, luz que evitar entre bastidores.
El frío ya está en nuestros huesos, a lo largo de nuestras palabras
inundando de vaho seco cada peldaño de las escaleras, uno a uno
el frío ejerciendo de pasaporte en el segundo de partir al puerto.

Se escuchan las bofetadas de los neuróticos, los románticos, los indulgentes,
los contagiosos, los escaladores, los desnudos de todo el arte
y los celadores de aliento golpeando los marcos del tiempo.

Todo es perceptible, todo es noche, hasta el aire que bordea
los ángulos perforados de todas las cartas de despedida,
de todos los termómetros de verso y semillas de angustia,
todo tan familiar, color azul galería, quizás como pergamino
agarrado a la periferia de nuestras venas, nuestra sangre
diluida en el hielo, en todas las almohadas
diluyéndose con la marcha ácrata de la respiración,
del olvido de los candelabros bajo los adoquines del mismo infierno.

Todo tan similar a como ha sido siempre, por la noche
sabiéndose el mundo sólo, creyéndose libre para quebrar espejos,
recién nacido para quebrar en llanto sin aguantar los aplausos,
las miradas que, en esta noche, parecen más apagadas.

La Galera






También tuve la oportunidad, hace ya más de diez años, en la revista de poesía cartagenera "La Galera". Participé en los números 2 (Abril 1999), 4 (febrero 2000), 5 (Junio 2000), y los almanaques de poesía del año 2000 y 2001.




La revista fue fundada y dirigida con gran acierto por Antonio Llorente Abellán y Héctor Castilla por un periodo de tiempo cercano a los dos años (1999-2000) en los que se dieron a luz siete números (del 0 al 6), dos números especiales de relatos y dos almanaques de poesía.




De todos los públicados, tras volver a revisar las revistas, me ha llamado la atención este poema publicado en el Almanaque 2001.




Me observas en rectángulos de poemas


sin saberte de mí,


a lo largo de lo albino.




Escuchas de imagen mis deseos áridos,


el palpitar arrastrado


o las lágrimas de carbón.




Cierras los ojos de mis estelas,


no es el parpadeo


o las estaciones del reloj.




Sólo has pasado de página.







Culo de la Neurótica

---...allá por la primavera del 2006, Antonio Marín Albalate, como siempre, me puso al corriente de una publicación que versaba sobre cuadros y poemas, sobre culos femeninos, sobre ellas a primera vista...a mí me tocó el de la neurótica...y nunca más se supo...---

Acabas de levantarte de la cama
y ya parece que no te distingo
rehuyendo la mirada copulada
del que dio forma a ese contorno,
ahora veloz,
ahora besado
por los halos de luz penetrando
entre los ojos múltiples de la persiana.

Acabas sin duda de iniciar la huida
mientras conservo el sabor oscuro
y el tacto pétreo, mientras deseo
que dejes de moverte como si nada
hubiese terminado, como si nada
hubiera ocurrido allá dentro.

Poemas en el Olvido 2

---...en un recuerdo a J.A. Goytisolo, el 3 de Enero del año 2000 nacieron estos versos...un par de meses antes participé en un acto conmemorativo del poeta fallecido (suicidado por los medios de comunicación), junto a Antonio Marín Albalate, Antonio Llorente y Héctor Castilla...espero que no sea tan profética la poesía como dicen algunos...---


Vicente, no sirves para nada.
Claro, nunca sabrás como ganarte la vida
con esos candados y soles de herradura.

Vicente, no sirves para nada, dicen
pero yo te digo
cuando termines de ganar
verás que la meta
son dos metros de tierra
por encima de ti
y de todo aquello que tú valías.

Poemas en el Olvido 1

---...poema de principios del año 2000...olvidado y en una tarde de tedio y domingo del nuevo siglo, sigo fumando...---

Dicen que fumar es perjudicial,
dicen
fumar escribiendo,
el miedo a los incendios
dicen,
fumar acostado y de sueño,
el miedo a los incendios
dicen
que yo les digo
nada peor que aquellos pechos,
los tuyos,
te digan que no le gustan los hombres,
digo
que fumen.