(El Deseo de la Estatua, XIX poema de la II Parte)

---...un recuerdo de hace diez años...---

He visto el paraíso,
condenado,
en una caja de cerillas.

Camina el hombre de paja,
armado,
los gavilanes en tierra.
Abren los párpados,
despiertan,
al algodón ardiendo.
En su frente ampollas,
crucificando,
los brazos ahora humanos.

Observa el sol con ojos de mármol,
cenicientos,
y verás el humo senil del paraíso.

Caligrafía de la Nieve (Antonio Marín Albalate)


Hace pocas horas hemos presenciado el retorno de la nieve bajo la mano de su mayor hacedor, Antonio Marín Albalate. Después de larga sequía y desierto, el poeta retorna blanco como sexo primerizo.
Ha sido todo un privilego volver a escucharte. Por ello, sobran estas palabras y faltan las tuyas, amigo mío, las cuales quedan aquí reflejadas en un poema que, sin más remedio, tuvimos que aplaudir y convertirlo en el último de la tarde.


Y PASARON diez días.
Primavera,
la suma de los años
por venir.
El chat, las copas, la noche, los e-mails,
las velas, las tartas, los amigos,
las flores...
y el dulce escalofrío de los
nueve números de ese móvil que suena.

Besos recientes de nadie
a la luz de tu voz.

Quiero decir, estos locos labios míos
que, como un destino, te buscan
para beber la nieve de la vida
en la concha de tu boca
donde se transforma.

Antonio Marín Albalate
"Caligrafía de la Nieve" - Ediciones Tres fronteras, 2009

Hache 2006

---...en el 2006 Héctor Castilla y Cristina Morano tuvieron la delicadeza de incluirme, con dos poemas, en la edición del tercer número de la Revista Literaria HACHE, creación minimalista, dedicada al verso por el verso, verso a verso con el negro y la plata como transfondo...---

DISERTACIÓN ENTRE LA ÓPERA Y EL FANTASMA

Además de los restos del naufragio
encuentro los miembros incontables
de espejos abrasados
como gran venganza de la miseria humana
nunca observada por sus propios dueños.

Además hay hombres corriendo,
pisando lo escaso que aún les pertenece
de sí mismos, hombres sin rostro
a esta hora de reflejarse en el océano.


POTEMKIN (fotograma)

Siempre hay nubes sobre el cielo de San Petersburgo.
Sobre el puerto,
sobre los navíos,
sobre las cabezas
y de nuevo sobre las nubes.

Ese amanecer no hubo diferente itinerario. Embarcamos
bajo el telón de la marea
donde ya actuamos como náufragos.

Ese amanecer, el mismo guión, el mismo teatro,
el mismo público
con sed de despedida
y rostro de ancla.

Por siempre bajo el trasluz de las nubes,
siempre recordándonos en blanco y negro,
polizones en una filmoteca de imágenes mudas
y palabras ahogadas.

http://revistahache.blogspot.com/2008/04/poemas-de-vicente-velasco.html

Por Diez Cañones por Banda...

---...publicado por Huerga y Fierro el pasado Otoño (impreso en Diciembre del 2007), bajo la batuta de Antonio Marín Albalate y Juan Cartagena (siempre agradecido a los dos), apareció este poema dedicado al maestro del cantar y de ser autor...recuerda Antonio que aún nos queda el Mucho más B...---

AUNQUE TARDE

En esta noche blanca de sabor esmaltado,
esas noches de voz sola y sin testigo,
te encuentro más palabra disonante,
más barrio de miradas cercanas y conocidas,
como las notas de una melodía acumulada
en años de sentarse en un banco de otoño y ver
a la gente expirar sueños y demonios de alcoba.
Conoces de las despedidas y de más allá
de la distancia, aprendes de la costa, su arena
y de la orilla y de las aceras y esos libros
de poesía abandonados en un viaje a otras manos.

Y aún así no habíamos coincidido, siempre falté
a la cita, a esta misma hora, esta misma noche
en la que me apresuro a partir, esperando
que me acompañes aunque llegara tarde.

Poemas en el Olvido 2

---...en un recuerdo a J.A. Goytisolo, el 3 de Enero del año 2000 nacieron estos versos...un par de meses antes participé en un acto conmemorativo del poeta fallecido (suicidado por los medios de comunicación), junto a Antonio Marín Albalate, Antonio Llorente y Héctor Castilla...espero que no sea tan profética la poesía como dicen algunos...---


Vicente, no sirves para nada.
Claro, nunca sabrás como ganarte la vida
con esos candados y soles de herradura.

Vicente, no sirves para nada, dicen
pero yo te digo
cuando termines de ganar
verás que la meta
son dos metros de tierra
por encima de ti
y de todo aquello que tú valías.

Poemas en el Olvido 1

---...poema de principios del año 2000...olvidado y en una tarde de tedio y domingo del nuevo siglo, sigo fumando...---

Dicen que fumar es perjudicial,
dicen
fumar escribiendo,
el miedo a los incendios
dicen,
fumar acostado y de sueño,
el miedo a los incendios
dicen
que yo les digo
nada peor que aquellos pechos,
los tuyos,
te digan que no le gustan los hombres,
digo
que fumen.

Poema Inconcluso (Interludio 3)

Y nada para esta página.
Ni una mujer, ni una ciudad,
ni un poeta engañándose.
Ninguna mentira.
Vacío de lo versos
y ninguna voz que te diga
no pasa nada, la misma mentira.

Ya se ha consumido la noche.
Amanece. Luz quebrada.
Ninguna noche
significa nada sin un suicidio,
sin un crimen, sin un grito.

El resto de lo que ya conoces
se diluye con ese sueño
que no piensa.

---...poema inconcluso de principios del 2008...y así creo que se quedará...---

Amalgama Número 2 (Mayo 1999)




Es momento se seguir relatando aquella aventura que fue la revista literaria Amalgama. Deslizarnos unos meses más en el calendario de aquel ya lejano 1999.
Aquel número traería consigo una notable modificación en el formato de la revista, el cual condicionaría el resto de las demás tiradas posteriores. Al introducirse un buen número de relatos y, sobretodo, por las indicaciones que me hizo personalmente Antonio Llorente Abellán en aquel desaparecido Café-Bar Espartaco de Cartagena, llegué a la conclusión de dividir la revista en dos secciones, una enteramente de poesía y otra de relatos.
Las secciones también tendrían su delimitación física en el formato, ya que cada una tendría una portada diferenciada a cada cara de la revista, estando cada una a la inversa para que se pudieran leer con mayor comodidad. Así, encima de estas linea se pueden observar las dos portadas.
Portada que esta vez tendría un color granate, el cual decidimos Antonio Vela y yo mismo, que para esa ocasión, y para evitar dislates que ya citamos en el recordatorio del número 1, nos hicimos cargo de la realización de la misma.
El resultado fue notablemente mejor, a excepción de que las portadas no salieron ni por asomo como debieran. Aún así fue una bocanada de aire ante tal infausto inicio.
En este número participaron, además del presente con los poemas Iridio 0º e Isósceles, en la sección de poesía Ginés Marín Iniesta, Sergio Gallego Morales, Alfredo Wandossell, Mª Carmen Pérez Almagro Vegekim, Miguel Arroyo, Juan Ignacio Ros bajo su archiseudónimo Un fuego sin Llamas, Ángel Galindo Piñana, Eduardo Solano, Elena Orenes, Guillermo Vivero, El Dormilón (---que sigo sin recordar quién era---), y Antonio Llorente Abellán bajo el pseudónimo de El Tercer Hombre. Y para los relatos tuvimos a Juan Gómez, Alfredo Wandossell y Antonio Vela.
La editorial correría a mi cargo, enfocada a la necesidad y osadía de aquel que escribe y su necesidad de ser leído, terminando con estas palabras: "Ese descubrirse ante tantos ojos, amalgama de pensamientos, sólo nos lleva a una inminente conclusión, ceñida en que aquél que escribe se desnuda, pero nuna lo hace por completo ya que siempre se deja los calcetines del revés."
Como nota a recordar señalar que se concretó con un dueño de un bar de Cartagena, cuyo nombre no voy a decir públicamente, un recital de presentación, pero el cual no se pudo realizar ya que tuvo el despiste de olvidarse del mismo, dejándonos en la estacada una tarde calurosa de Mayo.
Para terminar dejo aquí el poema de Antonio Llorente Abellán.
Poema Suspiro
Insensatez de los cuerpos
que se tambalean
bajo la piel,
el muro blando
que nos existe.
Y un ay dolorido
de no tener conciencia
de los dioses que aguantamos en la sangre
encerrados,
bostezando como locos.
El Tercer Hombre